| Ayer sábado 5 de noviembre de 2005, fui a un Cine de por ahí, a ver SE ARRIENDA de Alberto Fuguet. La fotografía de SE ARRIENDA desea ser por momentos, el protagonista claro de la cinematografía de la película por lo que el contemplarla se convierte a ratos en un verdadero deleite. Por otro lado, las sucesivas identificaciones con los personajes produce desde una risa complice de verdades o el llanto de la vergüenza , por lo que las escenas comienzan a constituirse en un entramado de historias que en su aparente aislamiento van a partir del comienzo de la narración en un viaje en el cual el sello de la piel de cada uno va construyendo en una esencia. Es decir, la historia, no nos equivoquemos, es una sola, no obstante, cada personaje posee un quilombo particular y unívoco que confluyen en diferentes momentos en un climáx entendible. SE ARRIENDA es la demostración clara de que la individualidad existe, empero, unida indefectiblemente con la individuación del otro. Demostrar eso a través del cine es complejo pero Alberto lo lográ satifactoriamente para ser su obra prima. Una vez más se constata que realizar Cine, es absolutamente complicado pero al mismo tiempo es Arte de la simpleza humana, por lo que en el momento que el realizador entiende su esencia creadora, esta fluye perfectamente. El guión es de profundas conversaciones entre los personajes; profundas porque muestran en su complejidad los llanos dialogos de la juventud de los ochenta y de su proyección en la actualidad. Alberto, no se embarca en filosóficos dialogos en el cual utilize como móvil su mensaje subyacente, sino que por el contrario demuestra a través de lo real, la trama que se va diseñando en los primeros 40 minutos de la película. SE ARRIENDA es un retrato del Chile de hoy, estático y frío, después del misticismo prodemocracia que inundo los ochenta, y muestra a través de una historia más simple de lo esperado (pero real), la sociedad en la cual nos estamos conviertiendo. Alberto Fuguet realiza, lejos, el mejor de sus libros; ahora, en el Cine. |
domingo, noviembre 06, 2005
SE ARRIENDA de Alberto Fuguet
Publicadas por Alberto Cecereu a la/s 9:29 p. m. 3 comentarios
lunes, septiembre 26, 2005
Poemas de "Noticias sobre la Inmanencia" de Ediciones Altazor, 2005
| Pieza 14 a pesar la joven se levantó fusilando la armonía circunstancial y explotó en mi su mirada Nótese: sufrimiento ajeno el tiempo no se detiene mientras comienzas a pudrirte entre mis brazos y yo sollozando pletóricamente miro y observo hacia la vida que dejamos tirada en el desierto de la adversidad |
Publicadas por Alberto Cecereu a la/s 2:11 p. m. 2 comentarios
sábado, septiembre 24, 2005
viernes, septiembre 02, 2005
LA AVENTURA
El ser humano, en sí, como ser mismo, debe regocijarse porque permanece vivo. Es decir, por la vida misma, el ser se debe potenciar. Todo lo demás es mundano. Ahora, cabe la pregunta, ¿que conexión recae con el ejercicio poético?
Primero, debo puntualizar, que la poesía contiene dos raíces embrionarias en el momento mismo de su origen; una, es completamente racional. La mente se sitúa en códigos tan específicos que permite al ser poético, el poder racionalizar las palabras con los sentimientos artísticos que de él nacen en pos de su obra, que no es otra cosa, que la esencia de su existencia. Lo secundario recae, en que la poesía es como tal, totalmente emocional, nace de las várices mismas de los "humores", de las pulsaciones más brutales y primitivos del hombre, que sin embargo lo enlatecen en un proceso inacalzanble, para algunos, de comprender hermeneuticamente su mundo. Empero, esta interpretación lingüistica, se empinan en los signos y en la simbología, en la carga semántica que su mente otorga al medio que le rodea, y a su interior potencial.
Por lo tanto, lo que debe contistuir la poesía, en su síntesis, es un proceso metafísico del "yo" como manifestante de la duda. A través de esa duda, se empina el poeta, a una comprensión a través de la palabra, de su mundo, de una manera complejamente simbólica, que hace que los receptores de su mensaje hablen mientras leen.
Hablar; por favor, detengamonos un momento sobre aquello. El hablar es una manera superior de comunicación en el cual el ser humano está dotado. Eso lo sabemos todo. No obstante, si vamos más allá nos daremos cuenta, que el hablar es un espejo. En el momento en el cual el ser habla, se reconoce como tal, como potencia comunicante, como portador de un poder cambiante y trascendente de su medio cercano. Constituye entonces el habla, como una manera de infringir poder sobre el otro. Ahora, no me refiero acá, del poder coercitivo o ligitimante de la dominación. ¡¡Por favor!! Seamos entendibles. Primero, infringir; en el sentido de quebrantar y cuestionar el orden. Segundo, poder;en la conceptualización de ser contingente en la alineación de la facilidad ejecutiva. Por lo tanto me refiero, que se constituya el habla como un método de insurgencia, que inquiera al emisor tanto como al receptor del mensaje, y que desde esa inquisición, se constituya el método a la busqueda de la verdad.
Continuará.....
Publicadas por Alberto Cecereu a la/s 1:15 p. m. 10 comentarios
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