sábado, agosto 04, 2007

Asamblea Constituyente y nuevo pacto social para Chile





El principio de la soberanía de los pueblos es una virtud republicana que debe ser llevada a la práctica en todo momento. La república es un proyecto de pacto social entre el pueblo y la organización política legal que se da a ella misma, y por esto mismo no es nunca una institución tradicional anquisolada.
El Informe del PNUD de las Naciones Unidas, para Chile, fue categórico en su conclusión final: Chile como sueño y proyecto social no existe, y hemos dejado de creer en nuestro propio país.
¿Qué sucede en nuestro país?
El pacto social caducó, y debemos fundar una nueva República.
La Soberanía Popular, la organización del pueblo y en el encaramiento a la elite gobernante, ha sido por siempre el principio de toda revolución, a partir de la Francesa en 1789, las nacionalistas en 1830, la popular en Francia de 1848, las Revoluciones Mexicana y Boliviana a principios del siglo XX, y un largo etc.
¿Qué debemos hacer? Menos retórica y más acción. Organizar la sociedad civil a través de asociaciones de defensa de los derechos públicos y humanos, una intensa sindicalización de los trabajadores, y la potenciación de la federación nacional de estudiantes secundarios y universitarios. No siempre la táctica es la lucha en la calle, sino que depende irremediablemente de la lucha intelectual de la conciencia nacional. La lucha en la calle y todo lo que ello implica, es una forma de presión, que no siempre, es bueno partir por ello. Atinar por sobre todas las cosas para construir un nuevo pacto social a través de un Frente Amplio de Construcción Republicana, que incluya partidos políticos, agrupaciones civiles, las Centrales de Trabajadores, gente independiente, y movimientos sociales. Porqué esto no es un asunto de izquierdas ni derechas, esto debe ser puesto bajo el valor del futuro de Chile.
¿Cuál es el objetivo? Promover una agenda de trabajo que obligue a la elite gobernante a su aprehensión y su puesta en marcha. Desde ahora ya! Chile está primero y es el pueblo su dirigente.

Este movimiento debe implicar la formación de una Asamblea Constituyente en donde deben permanecer representadas la gran mayoría de la diversidad de los Chilenos comunes y corrientes, y que en principio, son las manos que trabajan por la producción nacional. Por eso los trabajadores, los profesionales, los estudiantes, los artistas e intelectuales, deben ser parte de esta Asamblea, que tenga por objetivo redactar una nueva Constitución, reformar el aparato del Estado, y promover las nuevas ideas fundadoras en este siglo XXI. La Asamblea Constituyente del Bicentenario, por tanto, en el período de su trabajo, será la institución máxima soberana del país.

Propongo ciertas ideas fundamentales que deben estar consagradas en la Constitución Política emanada del pueblo:

1. Estado de Chile descentralizado. Gobierno regional autónomo y autoridades elegidas democráticamente.
2. Garantía constitucional de que el Estado se responsabilice de la Salud pública y la Educación pública en todas sus áreas, con calidad, recursos, e inversiones públicas sistemáticas. Estos sistemas deben ser administrados por los gobiernos regionales y supervigilados por el Estado.
3. Respeto a la diversidad sexual, las nuevas formas de familia, y unión de personas.
4. Estado Laico.
5. Iniciativa popular de ley.
6. Nuevo Congreso Nacional: Asamblea Nacional de 200 diputados elegidos directamente y que represente la diversidad política. Senado de 60 miembros elegido por colegio electoral con facultades limitadas.
7. Sistema semipresidencial.
8. Nacionalización del cobre.
9. Supresión de la Ley Reservada del Cobre para el financiamiento de las Fuerzas Armadas.
10. Creación de la disposición constitucional de la Ley del Cobre para la Investigación Nacional. El 10% de los ingresos del cobre irán para el financiamiento directo en partes iguales a las Universidades Estatales de Chile.
11. Reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas.
12. El Estado promovorá la industria y la producción nacional.
13. Libertad de Prensa, Culto y Pensamiento.
14. Protección a la organización sindical.
15. Defensoría del Pueblo y el Trabajador, como organismo estatal autónomo.
16. La consagración de valores constitucionales: Igualdad, Solidaridad, Integración.
17. La constitución consagrará el papel del Estado por la Integración Latinoamericana, como sea la disposición de las naciones.
18. Chile como República Pacífica.
19. Chile como República que protege el Medio Ambiente.

Son muchas más las disposiciones que una nueva Constitución política debe tener para Chile. De ahí la necesidad de una Asamblea Constituyente. Estas son solo aportes, ideas, y propociones.

Esto puede ser llamado de muchas formas: una Revolución, un movimiento de refundamiento, un proceso social, un anarquismo larvario. Realmente me da lo mismo. Tengo la certeza que la soberanía debe ser devuelta al pueblo de Chile, y generar las condiciones necesarias para construir la Segunda República, con un pacto social democrático.

Comenzamos la lucha, que alcanzable es, cuanto más queramos.
¡Fuerza Chile!


Igualdad, Solidaridad, Integración

sábado, mayo 19, 2007

Apuntes sobre "Mester de Soltería" de Luis Correa-Díaz (Altazor, 2006)

Apuntes sobre "Mester de Soltería"

de Luis Correa-Díaz

por Alberto Cecereu

publicado en: http://www.letras.s5.com/lcd190507.htm





Escucho el Réquiem de Mozart. En una de esas se me perdonan los pecados durante la misa de los difuntos. Lo más probable es que aparezcan las imágenes de los vivos una y otra vez para entender así el significado de la vida en la hora de la muerte -recuerdos como estatuas de la memoria. Los cantos siguen: la ópera de los versos.

La lectura de la última publicación de Luis Correa-Díaz, es un sumergirse en crónicas vívidas por un sujeto obstinado en la observación del otro y de los otros, y estilizadas mediante las técnicas del soliloquio, y por toda musicalidad de fondo está el deseo de la redención de sus errores en el marco fúnebre de una muerte siempre presente.

Este poeta y profesor de literatura latinoamericana en los Estados Unidos, ha publicado diversas obras poéticas, las que se despliegan a partir de 1990 con Bajo la pequeña música de su pie (Santiago: Documentas). Y la última publicación había sido en el 2005, con Diario de un poeta recién divorciado (Santiago: RIL Editores), donde plasma unas crónicas matrimoniales con bastante humor y sincronía irónica. El poeta escribe una poesía testimonial poco ortodoxa, que no habla de sí misma sino de sujetos anónimos, donde es fundamental la reacción cotidiana ante los sucesos que viven otros como si los viviera uno mismo. Por eso, estaríamos lamentablemente equivocados si pensáramos que el Diario de un poeta recién divorciado, por ejemplo, corresponde a una obra personal y secreta que bajo el códice verbal se esconde la realidad del poeta. Sucede, que el poeta ha sido soltero toda su vida, y por ende no tiene divorcio alguno a cuestas. El poemario recoge los divorcios de otros/as y el poeta se da a la tarea de vivírselos como cosa suya.

Mester de soltería (Viña del Mar: Ediciones Altazor, 2006), es su sexto poemario, y en él pareciese que el poeta se desnuda. Pero ya sabemos que no es/será así si respetamos la lógica de su obra hasta la fecha. No se desnuda ante nadie, sino que ante sí mismo en pos de sus versos. Por eso comencé relacionando todo esto con el Réquiem de Mozart. Es decir, los versos danzan de forma armoniosa en conjunto con toda la obra, sufriendo la despedida de los despojos carnales. En esos actos de desnudez que nadie observa, la del solitario frente a la muerte presentida, aparecen imágenes cotidianas que recuerdan los tiempos en vida yéndose. Son imágenes potentes y no menos desgarradoras, aunque más de alguno me diría que sólo son parte de la rutina del recuerdo. Sin embargo, es esa rutina la que duele y provoca el desgarro. Correa-Díaz hace de ese desgarro escenas donde la belleza se llama ironía.

Sin pensarlo, se ríe de todo lo que se mueve, para de esa manera construir un panorama dramático, donde los sujetos son parte de un juego poético de retrata todo lo que está a su alcance. Por eso que hay intentos de explicar los sucesos que van apareciendo, para de alguna forma perdonar los pecados, aunque al parecer el poeta en ningún momento pareciese ser devoto de las alturas celestiales. Es más, se queda con lo terrenal y toda la vorágine que ello implica. He ahí una dualidad existencial.

Entre esos intentos de explicar lo inexplicable, de encontrar lo que no está, de intentar darle sentido a lo inexistente, sus versos del poema Por sabiduría son un reflejo de esto.

Habría que preguntarle a alguien
ojalá buena gente, si el camino
que hemos tomado lleva a alguna
parte, no sea que nos tengamos
que volver por donde vinimos,
eso sí sería un desperdicio
y el problema vendría después,
cuando quisiéramos partir otra
vez […]

Acá el poeta, ya se transforma en la antítesis de Dante, nuestro querido. Es el archienemigo, el villano cómico, el sujeto desgraciado. No tiene nada de heroico, porque se le acabó todo rastro de él, y por eso mismo es un soltero que no se enorgullece de su condición, sino que más bien mantiene la esperanza de poder vivir la vida, corno un dios de sí mismo, y un descrubidor solitario de su misma mente babélica. En él suceden las cosas del mundo, y por eso que el libro de Luis, es un intento por reflejar el rastro de la mente esquizofrénica y paranoica que todos poseemos en mayor o menor medida según el caso particular. Me cuesta pensar en los poemas de Luis Correa-Díaz serían como en Altazor de Huidobro, es decir, donde la caída es triunfo. Más bien, el babelismo de Luis, es la vorágine de las búsquedas del sí mismo para triunfar después de la batalla de una guerra acabada. Es el triunfo en vano. Retratar las imágenes de esto, es retratar los miedos a la caída, el sincero reconocimiento de lo inferior, y el rendimiento ante lo magnífico de lo exterior. Todo se ve grandilocuente, mientras tanto, el poeta yace buscando entre las habladurías el destello de la lengua precisa, aunque no pura. Su poesía es más bien endiablada, la de un demonio abandonado en el Limbo -de allí la ilustración de la portada de su primer poemario funciona como un lema, y la de este último como un corolario.

Por otro lado, cuesta detenerse para precisar si esa búsqueda del habla es de forma desesperada o más bien, mucho más mecánica; pero he ahí la potencia de la construcción poética. Es la ambigüedad misma, que al colocar al lector, en una posición de decisión tonal, por el cual el poder de la alternativa cobra aún mayor significado, donde el resultado es sin duda muy feliz.

Por lo tanto estamos ante un poeta de la calle, sin duda. Se atreve a gritarnos al oído, o muchas veces prefiere caer en el eco de los edificios, o un silencio que intimida, al igual que en esos momentos, donde la escena es ver cómo el agua de lluvia se evapora. Lo más probable, que lo humano resalte in natura. Poeta de la calle, que prefiere quedarse en las tentaciones; por ningún motivo estima necesario ascender sobre todos los estadios, para llegar a contemplar a su Beatriz Portinari.

De esta misma forma, su condición de citadino, pero a la vez tan personal en sus versos, le otorga a Correa-Díaz la habilidad de manejar la palabra a su antojo para desarrollar de mejor forma las imágenes que construye producto de una observación sagaz, y es por esto mismo, que la visualización de los finales de cada poema nos invita a seguir imaginándolos, quedan más adentro de la retina lectora. Concluyo sobre esto, diciendo que la obra de este poeta es una permanente invitación a mirar el exterior con mirada de verso.

Como soy atrevido, en estos momentos califico la poética de Luis Correa-Díaz, como el arte del aliento, ya que en ella, aparecen los espíritus del interior en consumación, y en el rastro de las huellas de la lengua, el arrepentimiento, y la redención de sí mismo, aparece como objetos circundantes de las imágenes construidas. No es descaro, es aliento.

hay días en que me da esto que no tiene nombre
médico, y que yo llamo sin más ataques del alma
en pleno estómago,
tormentos que me da la vida

Aliento, que durante siete años fue gestando para publicar este poemario bastante superior a mucho de lo que hoy se publica en Chile, y que merece ser leído. De más está decir, que por su condición de poeta exiliado (autoexiliado quizás, da casi igual) Correa-Díaz se posiciona como uno de los creadores de un arte renovado, profundamente trabajado, y paradójicamente tan chileno y universal a la vez.

Escucho el Réquiem de Mozart. Las voces se van apagando, y a su vez, los versos de los muertos quedan ahí esperando su renacimiento. Es sublime, pero al mismo tiempo humanamente errabundo. Luis cae en la tentación de escribir a desgarro del aliento interior.

jueves, abril 26, 2007

El triste panorama de las Universidades estatales en Chile


El capital gana por partida doble. Y se lleva todos los dividendos.

Posterior a la dictadura del General Pinochet, la Concertación mantuvo muchos de los parámetros de economía política del régimen militar. Aparte de las continuas privatizaciones, que ha empeorado el nivel de los trabajadores, la educación superior estatal pública ha empeorado.

El Estado de Chile no financia a las Universidades públicas, que son de primer nivel. Sin embargo, este nivel irá cada vez más, yéndose al tacho de la basura, con el arrebato de las Universidades privadas. Es de todos conocidos el deterioro enduedamiento monumental de la Universidad de Chile, Universidad de Valparaíso, Universidad de Playa Ancha, Universidad de Talca, y muchas otras.

Aquellas universidades deben aplicar medidas que atentan contra la visión de universidad. No pueden financiar proyectos de investigación, tampoco pagar jornada horas a profesores para el mantenimiento de la academia y el estudio concienzudo. Esto se traduce en el mantenimiento de un nivel universitario cada vez más mediocre. Los profesores ya no hacen cátedras, ni mucho menos tienen oficinas para atender a sus alumnos.
Se basurea la labor docente, y se denosta la misión investigadora fundamental para el mantenimiento del pensamiento.
A su vez se aumentan los cupos de cada carrera. Hoy vemos como tradicionales carreras de no más de 30 cupos, poseen hoy entre 80 y 100. Dos cosas: ingresan a ella, jóvenes de un nivel intelectual bajo, con un interés cero por el verdadero desarrollo académico que corresponde, y por otro lado se comienza a sobrepoblar el mercado de profesionales con cinco años de estudio, para trabajos como cajeros del BancoEstado o el BancoSantander (con mayores rentabilidades en el 2006).

A eso debemos sumarle muchas cosas más. Los funcionarios no son contratados, por lo que deben boletear, y por lo tanto, no son parte de la institución universitaria. Sus sueldos son denigrantes, y sus condiciones laborales, distan de una institución pública.
Los estudiantes deben lidiar con la subida de aranceles año a año, con el recortamiento de becas y crédito, y con situaciones indignas de comodidad e higiene.

Sencillamente: no hay plata.
Preguntele a sus Rectores, a sus Decanos o Directores de Institutos o Escuelas. Sus respuestas son reiteradas: no hay plata.
El Estado ha sido un irresponsable. Sus gobernantes: unos papagayos idiotas.
Sus electores: unos ignorantes continuos.

El problema, señores, no es de la gobernación rectora de cada univerisidad. Estos, nada más, realizan operaciones de salvataje acrobático, al administrar 40.000 millones de pesos anuales, cuando el "costo" de la docencia, es de 50.000 millones anuales. Cada años los préstamos con subidos intereses son utilizados como salidas momentaneas para ver si pasa algún milagro desde el gobierno.
Por esto mismo no hay investigación, no hay debate, no hay cultura. Se restringe lo fundamental, ya que el mercado "acecha tanto que nos devora". Por lo tanto NO HAY UNIVERSIDAD.

Vivimos hoy en día en la muerte sistemática de las Universidades públicas, y por consiguiente deberíamos en un plazo no tan cercano, aferrarnos a la educación privada confesional, segmentada, o con notables fines de lucro, con todos sus oscuros canales que les implica.

Hago propio lo que el Consorcio Universidades del Estado de Chile publica a manera de protesta: "Para que una institución aspire al financiamiento público debe ser pluralista, tolerante y considerar todas las ideas como partícipes del debate sin excluir ninguna. Si, en cambio, se trata de una Universidad confesional, con una adscripción religiosa o ideológica, o establecidas con espíritu o finalidad de lucro, cualquiera sea el subterfugio elegido para ello, por legítimo que sea, entonces carece de razones, bajo este respecto, para reclamar financiamiento con cargo a rentas generales de la nación."

Es increíble, pero el Estado, con los fondos de todos los chilenos entregan dineros a instituciones privadas, mientras que deja a las instituciones públicas en franco deterioro, dejación abierta, y en crisis institucional programada.

Insto a demandar al Estado de la República de Chile ante las Cortes Internacionales, por irresponsabilidad de sus gobernantes y autoridades legislativas, al coartar el libre desempeño de la educación pública, y de paso limitar el derecho a la educación de jóvenes de todo estrato social que optan por una institución plural y tolerante.

Basta con la injusticia. Basta con el mal uso de las arcas públicas. Ahora ya, la reforma al sistema universitario público, y un refinanciamiento total de la administración de estas.

S.E. Presidente de la República, Michelle Bachelet: "Si tanto ñeque tiene, dese cuenta que se ha fusilado la Universidad pública. Dese cuenta que el mercado aplastará las consciencias."

Exigo desde esta diminuta tribuna, una respuestas de todos ustedes.

UNIVERSIDAD PÚBLICA ESTATAL AHORA O NUNCA!

jueves, febrero 01, 2007

Economía nacional: Una propuesta


Creo que por primera vez en la historia de este humilde pero leído blog, publicaré algo sobre economía nacional.
Todo aporte - propuesta a este importante tema, donde confluye la realidad histórica de la nación, y por ende, florecen todas las contradicciones existentes, son esfuerzos para propender el desarrollo humano de nuestra ciudadanía, entiendiendo ello, la consecución de la felicidad humana. Aunque suene tan utópico o alejado al materialismo imperante, nos daremos cuenta que lo material es directamente consecuente con el desarrollo no material de los humanos. Eso lo dice tanto Smith como Marx.
Pero bueno, a continuación hablaré sobre mi visión al escenario nacional actual.

Desde 2003 las economías de América Latina han desarrollado una época de relativa bonanza, con un PIB que llega a un 17%: un índice promedio de crecimiento anual de 4,3% y un aumento del 12% del PBI per cápita. Si bien estas cifras no dejan de impresionar, esta es sólo la segunda vez en 25 años que América Latina posee cuatro años continuos de crecimiento económico positivo. Las cifras siguen alumbrando. Existe un desarrollo industrial que aumenta cada año, mientras que por ejemplo, en Chile y Argentina, el 2006 fue el mejor año en el area de la construcción.

No obstante, Chile, deslumbra más aún. El superávit fiscal, y la experiencia de contar con un país que posee reservas millonarias, salda su deuda, y comporta la economía macroeconómica de forma verdaderamente magistral, es producto de comportamientos económicos sanos.
En el 2006, el superávit fiscal fue del 7,6%, superando lejos el promedio de América Latina, que fue de 1,3%. Hubo más: sobreejecución presupuestaria, ingresos inéditos por cobre, activos financieros multimillonarios e inversión pública creciendo casi al 10%. Podríamos decir: el mejor manejo económico en años, muchos años. La cifra 2006 equivale a US$ 11.285 millones, monto que hizo posible, por ejemplo, que se hicieran sendos depósitos por US$ 604 millones al Fondo de Reserva de Pensiones y a la capitalización del Banco Central.
El Estado ahorra, lo que permite claramente, tener un déposito fiscal, que asegura el financiamiento en las curvas críticas del capitalismo.

No obstante, tenemos otro escenario. La clase media de Chile, se endeuda cada vez más, y los sueldos no responden a las demandas mercantiles de los bienes económicos transados. De esta manera la calidad humana de vida, es cada vez más teñida de esfuerzo, y de oportunidades limitadas. De esta forma, la educación sufre verdaderas derrotas en los sistemas de medición, comprobando grandes pozos de desigualdad; la cultura y el arte sigue siendo un sistema de ingreso elitario, y los índices de "habilidad global" - como yo la he denominado - están restringidos a bolsones estrechos aún de población. La salud, sigue siendo un sistema ineficiente, y el publicitado AUGE, no funciona como realmente aparece en la propaganda oficial. Los recursos fiscales, que se invierten en estás tres fundamentales areas, son insuficientes.

Mi propuesta en concreto, es rebajar en menor medida, la Ley estructural del Superávit fiscal; es decir ahorrar menos, para aumentar significativamente el gasto social. Por ningún motivo quebrar la ley del ahorro fiscal, porque quedan riesgos significativos de quiebre y endeudamiento en alguna curva crítica, no obstante, el objetivo es un Estado social inversor, que otorge seguridad y responsabilidad fiscal, en áreas del desarrollo humano. Inversión fiscal, que financie a Escuelas, Liceos y Universidades, para aumentar las oportunidades del aprendizaje educacional, desarrollo técnico moderno e innovador, e investigación académica. Asimismo, inversión fiscal en la modernización del servicio de salud público, con una la implentación de una nueva reforma de Salud, eficiente y con una caja de dinero lo suficientemente amplia, para financiar las necesidades sin ningún problema. De esta manera, la consigna de la política pública será la de igualdad como inclusión social, en el marco de una meritocracia limitada con amplios espacios de democracia pública y local, donde la renovación del espacio público, concentre las miradas de un liberalismo progresivo en su acotado significado: gestión pública desde la misma ciudadanía.

El Estado de Chile debe propender a desarrollar una plataforma de bienestar y protección social con mayores inversiones fiscales de por medio, y por ende menos leyes de buena voluntad. Un estado que aposte por la seguridad social, y en donde los impuestos sean devueltos en obras de desarrollo humano.

Por otro lado, la segunda parte de esta propuesta es la abertura del Estado, como articulador de una sociedad civil abierta y solidaria. Por ende debe minimizar su participación en las trabas burocráticas, aumentando las libertades de emprendimiento social y acción democrática, facilitando el servicio fiscal, en novedosos mecanismos de funcionamiento, como el internet. Las palabras claves de esta "sección" son: Innovación y Oportunidad.

Por tanto, la renovación de la esfera pública es un pilar fundamental para la transparencia de la res pública, e ir avanzando en la eficiencia administrativa. El Estado debe ser menos exigente en las iniciativas microempresariales, e incluso aventurarse como agente capitalista de riesgo, en el cual el Banco Estado, sea un verdadero impulsor de la innovación. La libertad de generación de riquezas en los niveles locales, aumentaría la eficacia del espacio público. De esta manera, como consecuencia directa y necesaria, el Estado de Chile, debe impulsar desde ya hasta el 2010, políticas concretas en desarrollo de mecanismos de democracia directa.
En definitiva, la política pública debe propender al enriquecimiento plural y redistributivo de la masa de la sociedad civil, a diferencia de la apertura a los capitales extranjeros que cada vez más aumentan sus arcas, como pregona el neoliberalismo.

La individuación del sujeto enmarcada en una cultura del ser, donde el emprendimiento solidario sea el pilar de la democratización abierta, y esto acompañada de oportunidades inclusivas de generación de riquezas ampliadas, es un excelente escenario para hacer funcionar la máquina estatal de la protección y la seguridad social.

Y sobre todo una clave de este sistema que propongo es la ACCIÓN.

martes, noviembre 28, 2006

Reseña. El Estudio de las Relaciones Internacionales de Eduardo Ortiz Romero

El estudio de las Relaciones Internacionales

de Eduardo Ortiz Romero

(FCE, 2000)


Claramente, al terminar de leer el libro, la sensación que nos deja, es la importancia de adentrarse y profundizar en un estudio sistemático de las relaciones internacionales como una disciplina de las ciencias sociales, que cumple un rol importante y fundamental en la comprensión de los procesos sociales a nivel global e interno dentro de fenómenos históricos que trascienden la coyuntura. Asimismo, nos damos cuenta, que un estudio de esta envergadura, debe ser enmarcado mediante la comprensión histórica de la larga duración y de la mano de la historia del pensamiento político, ya que de esa manera, alcanzamos a generar un conocimiento estructuralmente científico.

Ortiz, que es un importante catedrático de la teoría de las relaciones internacionales, y con trayectoria diplomática en Chile, realiza un análisis sucinto pero completo a la vez de las teorías que abarca las relaciones internacionales. En esto, el autor es claro; precisa que las nociones que poseemos sobre las teorías se configuran permanentemente, se generan cambios dentro de ellas, y por lo tanto hay un permanente revisionismo de ellas. Por consiguiente, el autor nos invita a dejar el pragmatismo duro y frío en el ejercicio de la diplomacia, para pasar a la discusión del pensamiento político en la organización de las situaciones aproximativas en los procesos internacionales. En este ámbito, debemos categorizar el pensamiento como instrumento analítico de la ciencia política. Es tan importante para Ortiz, la teoría, que la considera insustituible. Este esfuerzo, la podemos estructurar en la pretensión de generar una distinción con las prácticas deconstruccionistas, o posturas banales con la teoría, y en donde la coyuntura comunicacional en conjunto con las estrategias discursivas superponen violentamente la congruencia teórica.

Al igual que el autor se refiere al estudio de las relaciones internacionales a partir de una sistematización interdisciplinaria de esta, toma en cuenta que la realidad internacional puede ser analizada a partir de perspectivas teóricas distintas. De esta manera, la noción de paradigma, no la aplica en relación hegemónica con respecto a otra ya en retirada, sino más bien, como opciones de pensamiento estructurado en la sistematización teórica de una posición en la materia de las relaciones internacionales. No obstante, Ortiz, emplea el concepto de paradigma como estrategia para entender el pensamiento detrás de la acción diplomática y las relaciones de las personas de distintos Estados o unidades políticas. Esto debido que el paradigma no es una construcción transitoria, sino que se deposita en la comunidad científica como modelo problemático para la solución de los conflictos. El marco teórico implica la ejecución de las herramientas para la utilización pragmática en planes coyunturales de las Relaciones Internacionales.

El autor, realiza un estudio analítico de tres paradigmas, considerados predominantes por consenso conceptual: el paradigma idealista, el realista, y el conductista. En esta parte, el autor es neutral, es decir, se refiere a cada una, de una forma llana y descriptiva, abarcando la mayor cantidad de tópicos posibles.

En el último capítulo de su libro, Ortiz, analiza las relaciones internacionales desde el punto de vista posterior a la caída del muro de Berlín, considerando el fin de la Guerra Fría y el advenimiento de la globalización como fenómenos de cambios trascendentales en el ámbito de la ciencia política y el estudio de las relaciones internacionales. El fin de la esfera socialista, y la existencia de una potencia hegemónica, mientras el concierto mundial se vuelve multipolar, es un fenómeno claro para volver a pensar y repensar las relaciones internacionales, en conjunto con la mayoría de sus instituciones creadas para ello, como es el caso de las Naciones Unidas, que, no por nada, hoy vive una crisis profunda.

Ortiz nos viene a afirmar lo que ya hace muchos años se viene diciendo. Vivimos en un proceso mundial, donde la soberanía de los estados – naciones comienzan a debilitarse, para dar paso a la “aldeización del planeta y la mundialización de los particularismos” (Ortiz 2000: 169), en contraste con la emergencia de los grupos civiles que se organizan o la revalorización de lo local y lo regional, de la mano con lo que nos dice Boaventura de Sousa Santos, sobre la globalización contra hegemónica.

En Ortiz, se extrañan los juicios valóricos sobre el funcionamiento de los sistemas internacionales, además de la preparación de una tesis clara sobre lo que cree eficaz desde su punto de vista, de manera fundamentada, dentro de la ejecución de la diplomacia, asunto que lo hubiese hecho una obra de mayor peso. Sin embargo, el trabajo se vuelve constantemente interesante como un consultor permanente de sus páginas, por su trabajo realizado con gran bibliografía, y una apreciación completa y sintetizada de las distintas teorías o paradigmas que conllevan a prismas disímiles en el manejo de las Relaciones Internacionales, así como una nueva manera de ver el fenómeno actual que abarca el mundo.

Sería interesante que Eduardo Ortiz, realice en el corto plazo una segunda edición de este libro. Esto lo digo a manera de consejo prácticamente anónimo. En efecto me refiero, a que Ortiz, escribiera un sexto capítulo, donde analizara el fenómeno, que denomino, de desintegración hegemónica post – caída del muro de Berlín. Es decir, el proceso que se vive desde el 2000 en adelante, donde emerge la China comunista como potencia económica; la crisis del 11 de septiembre y el derrumbe de la infalibilidad norteamericana; la crisis en la formación de la constitución europea; y el surgimiento de la sociedad civil organizada en casi todo occidente. En fin, un análisis de la coyuntura a través del ojo de la estructura de las relaciones internacionales, en la realización de un juicio lógico sobre la extensión de una globalización más que cuestionada, en su prisma hegemónico.

Desafío, que en momentos, cabe reflexionar posterior a la lectura de este texto, que sugiere, pensar el mundo desde un punto de vista metódico y pausado.

domingo, octubre 15, 2006

Gonzalo Millán. Te recordaremos

Tengo que reconocerlo. Me afectó.

El poeta Gonzalo Millán, ganador del primer premio Pablo Neruda 1987 y uno de los más destacados miembros de la Generación del 60, murió en su casa aquejado de cáncer. Su poesía material se cremará en el Cementerio General.

Autor de La Ciudad (1979) y Trece Lunas (1997), entre otras obras, Millán se encontraba en plena producción literaria y había ganado el Premio Altazor de los Críticos Literarios y del Consejo del Libro por su obra Autorretrato de Memoria (2005).

Millán nació en Santiago en 1947 y, tras el golpe militar, vivió en el exilio en Canadá, donde a fines de los 70 fundó la editorial Cordillera y obtuvo un Master of Arts en literatura hispanoamericana, en la Universidad de New Brunswick.

A mi juicio: "Gonzalo es un grande de la creación de una poética concreta y vívida. Sus versos comenzarán a resurgir en lo eterno de los recuerdos y de la vida."

El ya fallecido novelista y narrador Roberto Bolaño escribió para la contraportada de "Autorretrato de Memoria" que "la poesía de Gonzalo Millán es una de las más consistentes y lúcidas, ya no sólo en el panorama chileno, sino también latinoamericano".

Poemas de Gonzalo Millán

Autoretrato recordando

Las onduladas láminas del colapez
La masilla fresca de los vidrios recién puestos
La creta en polvo para pulir el juego de peltre
El lavatorio con amoníaco para lavar
Las peinetas flotantes como peces de celuloide
Rincones inalcanzables con grumos de cera
Color cereza, como la gomina Glostora
El empapelado de la escalera
Detrás del cual se oía caer la arena
La oscilación del péndulo en el silencio
Un caído cadete de plomo con penacho blanco
El embriagador esmalte granate de las uñas
El frasco azul de la leche de magnesia
El trapito con un cubo de azul en la artesa
Los dorados filamentos del dulce de alcayota
El hervor del agua oxigenada en contacto con la sangre
El empleo de la palabra recordar por despertar.


Caravaggio ante un espejo


Es mi propio rostro
la firma que miro en el agua.
Es mi propia firma
el rostro que miro en el agua.
No sé si estoy iluminado o ciego.
Ya no veo otra cosa que no sea yo mismo.


Autorretrato ecuestre


Huyo de huasos, gauchos y charros
De quijotes y llaneros solitarios
Soy un centauro de potrillo y niño
Embalsamado en el gesto de la huida.
Huyo de la amenaza de un septiembre
Todo el año con el mismo cacho de chicha
Y las palmas de las cuecas trágicas en falsete.
Zapatean los cascos que se evaden.
Huyo del Guatón Loyola y la Comadre Lola.
Deserto del Cuadro Verde
Y la Real Policía Montada del Canadá.
Mi caballo tiene mil nombres y colores,
Es el albino caballo de Napoleón
Relinchando con furiosa locura,
Tiene los mil visos del espejismo
Y la polvorosa mentira.


Sushi Bar



Leí una vez que un monje

llamado Ventana Nevada
pintaba orquídeas de tinta.
¿O era un monje llamado
Orquídeas de Tinta el pintor
de las ventanas nevadas ?

miércoles, septiembre 20, 2006

La acertada política exterior de Bachelet

Si contrastamos la política exterior de Estado llevada por el ex Presidente Ricardo Lagos, durante seis años, está se caracterizó por afianzar el papel de Chile en el concierto mundial, concretizando las posiciones oficiales de soberanía y entendimiento regional, y en las relaciones comerciales con socios capitalistas del hemisferio norte. Esto provocó una asimilación portaliana con respecto a sus vecinos, y políticas de buen entendimiento con Estados Unidos.

Hoy día, vemos con verdadero interés los avances y cambios experimentados por la Presidente Michelle Bachelet, y su Canciller Alejandro Foxley. Las relaciones con Argentina, Bolivia y Perú, han sido de profundo acercamiento, hasta el punto, que los acuerdos parecen florecer de muy buena forma, y los intentos de una diplomacia disuasiva hoy no ha sido necesario. Bachelet, la vemos dispuesta a sentarse y conversar, y más aún, de entender el punto de vista del otro. Hay pasos para el entendimiento y la tolerancia ha sido el actor gravitante. Es mucho más cómodo observar a una Presidente que escucha, que un autoritarismo soberano sonriente a las potencias extranjeras como lo vimos con Lagos.

En este gobierno, hay un profundo interés por analizar el punto de vista Peruano y sobre todo Boliviano. Una señal de esto, es la designación de parte de la Cancillería, de varios diplomáticos de alto rango para seguir la intervención de Evo Morales, en la LXVI Asamblea General de las Naciones Unidas. Y en las cosas concretas, el anuncio que la Presidenta Bachelet ya dio su aprobación para que en el presupuesto del próximo año se incorpore una partida de US$ 5,8 millones para reparar en su totalidad el ferrocarril Arica-La Paz, es producto de esfuerzos por conllevar la integración regional.

Esto permitirá a los empresarios bolivianos colocar sus mercaderías con mayor seguridad y rapidez en los mercados del Pacífico, como también se promoverá el turismo entre los dos países. Asimismo, Foxley informó que se fijará la segunda reunión de los comités binacionales, que encabezan el subsecretario Alberto Van Klaveren por Chile y el vicecanciller Mauricio Dorfler por Bolivia, con el fin de avanzar en la agenda de trece puntos acordada en julio pasado en La Paz. En esa ocasión se concordó incluir el tema marítimo en los puntos que se conversarán en virtud de ese temario.

En esta línea, es interesante observar la aceptación de nuestro país a la invitación del Presidente de Perú, Alan García, referente a que Chile se incorpore como miembro asociado a la Comunidad Andina de Naciones, que desde 1976 permanecía retirado. Y sobre todo la respuesta de los países vecinos es aún más significativa.
Los cancilleres de la Comunidad Andina de Naciones, CAN, (Ecuador, Colombia, Perú y Bolivia) anunciaron hoy 20 de septiembre la incorporación de Chile al bloque regional.

Este hecho es contrastante con la línea seguida por Lagos, en cuanto se privilegió la relación con Estados Unidos y Europa, en desmedro de la Región sudamericana.

Asimismo, Bachelet ha demostrado dos hitos de acercamientos con Venezuela, con respecto a su candidatura al Consejo de Seguridad de la ONU. El primero fue reconocer oficialmente presiones de parte de Donald Rumsfeld y Condolezza Rice, para asegurar el voto a Guatemala, y precisar que Chile es independiente en sus decisiones. Lo segundo ha sido sus intervenciones en prensa nacional e internacional, con el mensaje subyacente de simpatía hacia Venezuela, con respecto a su relevancia representante por parte de sudamérica en el escenario del Consejo de Seguridad. De más está decir la señal distintiva de Chile, con el envío de la Ministra Paulina Veloso, a la Cumbre de Países No Alineados; asunto que diplomáticamente está llena de señales novedosas.

Por otra parte, los esfuerzos diplomáticos de Chile, para reformar las Naciones Unidas, ampliar y reformular el Consejo de Seguridad, y aumentar las atribuciones sobre la Paz mundial han sido un imperativo de lucha diplomática de este gobierno. Las palabras dadas por la Presidenta son claras:
"Esta asamblea debe continuar la reforma de Naciones Unidas. Es necesario revitalizar la Asamblea General, reformar el Consejo de Seguridad y el Consejo Económico y Social y modernizar la gestión de la secretaría y los procedimientos administrativos de nuestra organización", dijo la Presidenta chilena.

Chile vivió ayer uno de sus momentos estelares en el marco de la 61ª Asamblea General de las Naciones Unidas, al ser destacada su participación en la creación del Fondo Internacional para la Compra de Medicamentos, conocido por su sigla en inglés Unitaid.

Francia, Brasil, Chile, Noruega y Gran Bretaña aparecen como países fundadores en el acto de constitución de esta nueva organización, que tendrá como objetivo reunir recursos para adquirir medicamentos que permitan a los países más pobres atacar enfermedades tales como sida, paludismo y tuberculosis.

Bachelet está dando ejemplos de política exterior, y por ahora, su papel de Jefe de Estado ha sido acertado, prudente, y en consonancia con el espíritu democrático, pacífico y consensual de las materias exteriores.



miércoles, septiembre 06, 2006

"Un puerto para Bolivia" de Vicente Huidobro (1937)



Es curioso cómo los hombres se alarman por cualquier cosa. Bolivia pide un puerto. ¿Hay algo más lógico? Cualquier país de grandes dimensiones territoriales haría lo mismo puesto en el mismo caso. Nosotros los chilenos, en el caso de los bolivianos ¿No querríamos tener salida al mar?

Una vieja ley moral del Oriente enseña que debemos obrar con nuestro prójimo como desearíamos que él obrara con nosotros. De esta ley nació seguramente la nuestra que dice: Ama a tu prójimo como a ti mismo.

Esa vieja ley moral tiene que contener una gran verdad puesto que perdura a través de los siglos en el corazón de los hombres. Ahora bien ¿porque razón no se impone entre los pueblos algo que es tan necesario en las relaciones entre los hombres? ¿Es acaso porque el hombre siente diluido en lo colectivo de su responsabilidad individual? ¿Y esta dilución le agrada porque en ella oculta y libera las malas pasiones?

(...)
Es nuestro deber aprender de la historia y adelantarnos a la hora de las catástrofes.

¿ Y porque razón convertir en enemigos a aquellos que pueden ser nuestros amigos?

En esta enorme América de tan vastos horizontes debe imperar la generosidad y el espíritu de conciliación como una ley, como la más hermosa de las leyes. En nuestros grandes países despoblados las almas no pueden empequeñecer, tienen que ensancharse o obrar las alas inmensas bajo el sol. Entre nosotros, americanos, no hay odios seculares que nos separen, ni siquiera diferencia de idioma que dificulte la comprensión de nuestros espíritus. Entre nosotros debe reinar la fraternidad, debe nacer de una vez la verdadera fraternidad humana y dar ese ejemplo al mundo. Ése sería nuestro más alto honor en la historia del hombre.

Hemos visto y estmamos viendo a lo que conduce el odio y el egoísmo en otras partes de la tierra. La vida se hace imposible, se vegeta en la angustia, peligra en la civilización se desmorona la cultura.

Vicente Huidobro (1937)

jueves, junio 08, 2006

La educación agotada

Aquí publicaré parte de un Paper que escribí recientemente sobre la educación en nuestro país, enfatizando, que el tema debe girar, en un porqué de la educación y cómo debemos llevarla a cabo, en el entendimiento que debemos tener un proyecto de país.
El consejo asesor para una educación de calidad, de nuestra Presidenta, ha sido un hecho favorable para la discusión de los temas coyunturales, y en gran medida es un esfuerzo para aunar propósitos. Como ciudadano libre, y no integrante de aquella Comisión, he querido publicar extractos de este paper, a manera de un aporte a la sociedad.

La educación agotada

por Alberto Cecereu


Introducción


No es novedad que la educación en nuestro país, vive en un período de profunda crisis estructural e incluso, me atrevería a aceptar el término de espiritual. De forma superflua podríamos enumerar el déficit físico que viven escuelas y liceos, o las condiciones bárbaras para la realización pedagógica que se ven dilatados un millar de profesores, o el hambre con el cual van y salen miles de chicos durante la jornada escolar. Esto es cuantificación. Cuantificación fría sociológica, y de más está decir, usada por Gobierno y empresas. No obstante la verdadera razón de la educación es la cualificación. He aquí por tanto la raigambre natural de cualquier régimen educativo. Es decir, como los sistemas de relaciones curriculares aumentan las habilidades y potencialidades de los educandos.

Creo necesario primero que todo, que se realice una discusión sobre las maneras sistemáticas de la educación en Chile, para qué se quiere, de qué forma, y en qué plazos se busca realizar. En otras palabras, la dicotomía, de sí educamos para la sociedad, o el educando se vuelve agente de cambio por la sociedad.

Pero terminemos esta digresión para volver a lo coyuntural, tan de nuestra cultura. La educación es igual a crisis. Y esto se debe por tres aspectos fundamentales: primero la falta de una base teórica debatida en la sociedad chilena post-dictadura sobre la educación, segundo, la carencia de una marco legal acorde a los tiempos democráticos y plurales de nuestra sociedad, y tercero, la falta de compromiso del Estado como garante de los derechos ciudadanos y de su consecuente calidad educacional.

La Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza

Sistemáticamente la dictadura militar presidida por el General Pinochet, se esforzó por cambiar la estructura social, para hacerla funcional a los intereses creados durante más de 17 años de poder. El sistema político resguardado, la democracia encubierta, una libertad de prensa no garantizada, la influencia de los poderes fácticos acrecentados (hablo de los magnates empresarios y sus alianzas con sectas ultra conservadoras de la Iglesia), la privatización del gran grueso de las empresas estatales (una pérdida al Estado de 570 mil millones de pesos hasta la fecha)[1], y la herencia de una ley promulgada el día antes de la asunción del Presidente Aylwin, que reglamentaba el nuevo modelo educacional.

Conciente el régimen, que la educación era un aparato de hegemonización de los discursos socio políticos, y a su vez de disciplinamiento de las prácticas funcionales a los mecanismos productivos, fue transformada en su forma, de una manera tal, que la conceptualización de las relaciones interpersonales dentro del aula y en paralelismo con las otras realidades educativas, acrecentaba las prácticas individualistas, competitivas, desorganización antidemocrática, prácticas intolerantes sobre el “otro”, en total alineación con el modelo económico neoliberal.

Modelo por cierto, que confía en la fuerza del capital acumulado en su juego monopolizador en el mercado, y desarticula la sociedad civil en cuanto se robotiza con la rueda del trabajo. La teoría neoliberal, preconiza la desigualdad como dicotomía del dinamismo necesario del flujo de capitales, y desentraña la democracia como mecanismo de los poderosos en su intentona legitimante, pasando a llamarse democracia de mercado. Asimismo, al Estado solo le cabe el mantenimiento del orden interno y la seguridad nacional.

A partir de esto podemos realizar una análisis somero sobre la ley citada.

En su artículo segundo, se desprende la renuncia del Estado sobre el financiamiento de la educación, y de su rol educador, como asimismo de garante de calidad según parámetros, igualmente, inexistentes.

Siguiendo con la misma línea, la regla, deja la libertad de enseñanza supedita a los caprichos de ciudadanos que sólo hayan cursado cuarto medio, sin exigir conocimiento metodológicos de enseñanza, ni parámetros de administración educacional funcional a los derechos ciudadanos. El Estado en este aspecto, se excluye de una ética formadora.

Con respecto a lo anterior, podríamos hacer una analogía con la libertad de empresa, según el Art. 19 N° 21 de la Constitución Política, por lo que el Estado reconocería implícitamente las entidades educacionales como empresas educacionales de carácter privado, que se sujetan a las limitaciones de pleno ejercicio (orden público, orden moral, seguridad nacional). Entendiéndolo de esta manera, la entidad educacional sigue regida por las leyes móviles del mercado, lo que éticamente nos parece malvado y pobre en su fin social.
Una libertad de enseñanza exacerbada, provoca una competencia desigual y una división crítica en la calidad de la educación. La municipalización de la educación en todas las áreas de la educación nacional, permite la existencia de verdaderos vacíos fiscalizadores de parte del estado referente a calidad, y un vacilante manejo de recursos, y por último, una atomización cruda de las realidades sociales del territorio.

La escuela se convierte hoy en día en la reproductora de las desigualdades sociales existentes. La escuela municipal recrea a una clase trabajadora pobre, por otro lado la particular subvencionada a un segmento profesional de sumo endeudada, mientras que los colegios privados, a una elite que mantiene su riqueza.

Los universitarios de Chile, exigimos en consonancia con estas disyuntivas legales, la derogación de dos de sus artículos más polémicos, por lo autoritario que son por natura. El artículo 45 y 84 imprime en las instituciones educativas un sistema autoritario de enseñanza, que no va acorde a nuestros tiempos, y que va en directa relación con la explosión legítima de los secundarios organizados en las demandas que protegen. Basta con citar parte de su normativa: “La forma de gobierno de la nueva entidad deberá excluir la participación con derecho a voto de los alumnos y de los funcionarios administrativos, tanto en los órganos encargados de la gestión y dirección de ella, como en la elección de las autoridades unipersonales o colegiadas”[2] Con esto, se da cuenta, del término de la democracia en instituciones de educación superior.

No obstante a esto, exigimos que todos los actores sociales tengan una política clara sobre la educación, como asimismo es necesario que el Estado, a través del Gobierno ejecutivo, se haga cargo realmente de la educación, entendiéndola como herramienta potenciadora de las habilidades personales hacía el sí mismo, y como método de inserción social, y no de perpetuación de las divisiones sociales. Exigimos una ética de parte de las autoridades, y un amor hacia sus hijos.

Propuestas a comienzo de milenio

Hace días, que los estudiantes de liceos públicos nos han dado una paliza de emprendimiento social. Como ningunos, han sabido organizarse en torno a una lucha, y mediante prácticas democráticas sus manifestaciones han sido generalmente pacíficas. Han sido asertivos y sensatos.

Empero, existe el riesgo de entrar en sueño, y de aletargarse a medio camino. Ese peligro está sobretodo en base a la ideologización del problema crítico que es la educación, en un enamoramiento a muerte por el modelo de la municipalización y subvenciones, que puede que los actores políticos solo den recetas o reformas de ajustes. El cambio debe ser revolucionario, o para ser aún más políticamente correcto, el cambio debe ser mucho más radical.

Seamos realistas e igual de sensatos. La magnitud actual del universo estudiantil, hace imposible que el Estado vuelva a educar en el mismo mecanismo que prosperó desde el siglo XIX hasta los 70. Pero por otro lado, la municipalización fracasó enormemente, y el sistema de subvenciones fue la creadora en los 90, de una clase de sostenedores enriquecidos a costa de la calidad.

También es clarificador, que el Estado debe invertir unas diez veces más por alumno, para acortar la brecha desigual con los privados, y también una mayor fiscalización del Estado en su administración.

Si hoy en día, los procesos democráticos tenderían a la descentralización del territorio, en lo cual la elección de las autoridades regionales debe ser un paso a seguir adelante, y en el cual las redes ciudadanas que se van conformando, son fundantes de una realidad pública más enriquecedora y participativa, la educación debe tender a esos parámetros constituyentes.

Dentro de la conformación de una mesa de trabajo conjunta con todos los actores sociales, que piensen en el diseño de una nueva ley orgánica, y las consiguientes reformas a la Constitución política de la República, el debate debe girar en la fundación de un Estado Docente descentralizado y profundamente democrático, en la cual la responsabilidad ante la calidad por la administración educacional recaiga en autoridades regionales articuladas en la base de las redes de estudiantes, profesores, y padres – apoderados, en conjunto con un sistema de fiscalización técnica de los dineros entregados con carácter nacional. La calidad estaría en torno a la participación real de las comunidades locales, y la sociedad civil completa, y aunaría los criterios sobre las necesidades regionales existentes que van confluyendo. De esta misma forma, el rol del Estado, sería de profunda docencia con respecto a la formación de los profesores en las aulas universitarias, y se encargaría claramente de su perfeccionamiento asistido y subvencionado, como de las verdaderas mejoras remunerativas que implica.

Casi por intuición, sin casi esfuerzo intelectual; no es posible permanecer casados sin posibilidad de divorcio de un modelo cuyo fracaso es evidente y vergonzoso, al explicitar la profundización de las inequidades y el conflicto social.



[2] Art.45 letra e).




[1] Se estima que con ese dinero, se hubiese podido financiar gran parte o la totalidad de los déficit educacionales con respecto a infraestructura, materiales, y remuneración a profesores.




miércoles, abril 05, 2006

El pueblo ante el Estado



Siempre me ha atraído el estudio de las múltiples relaciones que se constituyen entre la gran masa del pueblo con respecto a ese Leviatán que llamamos Estado. Por un lado aclaro acá que cuando hablo de pueblo, no lo hago con la etimología de clase, sino que me refiero al uso societal que le podemos atribuir. El pueblo como constituyente y fundante de la sociedad. Por lo tanto caben todas las clases, estratos, culturas, que son parte de la nación soberana.

Enunciaré varias premisas que las he pensado en esas horas de reflexión.

1. El Estado es el único ente que tiene la capacidad de organizar la sociedad para el bien común de todo la población.

2. Por lo tanto su función es romper las barreras del mercado en materias de igualdad de oportunidades y acceso, bienestar cultural y sanitario, y seguridad pacífica.

3. Cualquier intento de delegar funciones a entes privados son infructuosos, en cuanto estos, obedecen a intereses sectoriales, capitales - monetarios, y/o a grupos fácticos de poder. En la mayoría de los casos el pueblo pierde de forma implícita.

4. No obstante, el Estado no es omnipotente.

5. La potencia reside de forma inquebrantable en el pueblo. Por lo tanto concluimos que el pueblo no es tarado.

6. En el siglo XXI, las nuevas formas de organización social residirán fundamentalmente en la generación de campos de apertura de riquezas, solidaridad mancomunada, y emprendimiento diversificado.

7. El mecanismo de Asociaciones Libres de la multiplicidad de ciudadanos, son las nuevas formas de solución de problemas.

8. Esto llevaría progresivamente a la disminución de la burocracia estatal y a la tutela de empresas privadas que pretenden, de una y otra parte, solucionarlo todo.

9. Nueva función principal del Estado en este camino al siglo XXI: articulador de las diversas organizaciones que del pueblo emanen.

10. Cambio en nuestra sociedad: Iniciativa popular de ley; democracia abierta, participativa y enfocada a las problemáticas territoriales; ampliación del modelo económico.

11. La generación de la opinión pública autónoma originará la articulación del lenguaje, en una manera tal, que los flujos de información serán parte de la red de intercambio de intereses.

12. ¿Y el final? Que dejemos de decir YO, de padecer esa enfermedad: el yoyoísmo. Y digamos NOSOTROS. Que pensarnos no sea un delito ni una rarificación anticuada. ¿No les parece?

A ver como están con eso.