viernes, enero 22, 2010

Prensa Libre en el Bicentenario





El triunfo de las fuerzas conservadoras de nuestro país nos pone en una disyuntiva real sobre el debate de los medios de comunicación. Como sabemos, nuestro Presidente electo, es propietario de un canal de televisión, sin embargo sus redes sociales y políticas lo hacen ser parte de una clase dominante que es propietaria de los dos consorcios más grandes de la prensa chilena y de otro canal de televisión, por todos conocidos. Ante esto, y sumado a que La Nación y Televisión Nacional, son medio de comunicación pertenecientes al Estado de Chile, los gobiernos de turno, a pesar que muy pocas veces se reconoce, ejercen una influencia fundamental en su línea editorial.
De esta manera la coyuntura nos habla de un fuerte posicionamiento de las fuerzas conservadoras en los medios de comunicación, copando todas las esferas de influencia de la sociedad. Hoy, ante una globalización de fuerte interconexión mediática, esto produce un problema de asimetrías de la información que puede tener graves consecuencias en la aprehensión de la realidad material.

Por esto mismo, es que el gobierno socialista de Michelle Bachelet tiene una tarea fundamental que no puede ignorar: la de avanzar hacia la institución de una prensa libre ante el comienzo del bicentenario.

Tenemos la necesidad republicana de establecer en nuestra sociedad la libertad de expresión como un valor fundamental de sostenimiento democrático, donde la tolerancia es parte constituyente de la ética del espacio público como sistema de conversación ciudadana, como también la producción de formas discursivas legitimantes de la conversación sistémica e incluso, dar la abertura social suficiente para que la disidencia sistémica en todas sus variantes tengan espacios de desenvolvimiento. Esta característica fundamental posibilita el desarrollo de una cultura identitaria de la nación que apunte a un desarrollo humano equilibrado, simétrico y cohesionado.

Por consiguiente el Gobierno de Chile bajo la actual administración, antes de dejar el gobierno en marzo de este año, debe cumplir con una tarea que vaya apuntando hacia la prensa libre, la socialización de los medios de comunicación, y la protección de la libertad de prensa. Es decir, el envío con extrema urgencia al Congreso Nacional, de disposiciones modificatorias a las leyes 19.733 y 18.836.

De este modo se debe modificar la composición, atribuciones, y fondos del Consejo Nacional de Televisión, en donde en este, se representen todos los partidos políticos, sociedad civil y organizaciones culturales. Asimismo se aumenten las atribuciones que apunten a desarrollar programas de cultura, debate político, e investigación social.

Por otro lado, se deben establecer parámetros de garantías laborales y de independencia a los periodistas que ejerzan su profesión, como también, apoyo financiero estatal, garantía de pervivencia, y libertad a la creación de medios de comunicación sociales. Por ejemplo las radios comunitarias deben ser legalizadas y apoyadas en su existencia, porque permiten una interacción social con los barrios de las cuales tienen cobertura promoviendo la cohesión identitaria de sectores sociales desvinculados. Por otra parte, debemos crear un sistema de financiamiento compartido de canales de televisión regionales, con el sostenimiento de una red virtual de acceso de la información a nivel nacional.

Otra medida que considero fundamental es que el Colegio de Periodistas posea un periódico de circulación nacional, de carácter objetivo, de una línea editorial que salvaguarde la libertad de prensa y de expresión, con un fuerte contenido de opinión y análisis social.

El Estado de Chile debe transformarse en el actor fundamental que garantiza el derecho a la libertad de prensa de todos los chilenos y chilenas del país, del ejercicio investigativo libre e independiente de los profesionales, garante del pluralismo democrático, y de un acceso a la información de forma masificada.

Hoy estamos ante una disyuntiva histórica: o el Estado garantiza el pluralismo de las voces que configuran la realidad material de los chilenos, o nos quedamos con la visión falseada de los poderes oligopólicos que dominan los medios y callan a los profesionales de la comunicación en frases sistémicas que hablan según las condiciones de la influencia de los poderes fácticos de la República de Chile.

lunes, enero 18, 2010

Memoria de Corto Plazo

en chile la memoria histórica pasó un ruedo de pájaros

un baile trompo de los caballos

y ha desaparecido en la nueva forma

de mirarnos en la tarde de los blancos inocentes

todo puede pasar en las tierras de los olvidados

quizás veamos cómo suceden las máquinas del trabajo

por encima de los obreros

de cigarras de colores

quizás presenciemos las estatuas perpetuas

del discurso moral de los asustadores

en vez de la libertad eterna

multicolor del mar enamorada de la luna

veremos lágrimas de color negro

el viento como un remolino de la muerte

los niños sin sus sueños

y la ilusión enterrada en los resumideros de los codiciosos

nada y todo puede pasar en esta tierra de olvidados

toda la fornicación de los insolentes

la fornicación reiterada de los patrones a sus empleados

la fornicación por tercera vez de los elites a los incrédulos

nada y todo puede pasar en la arena de los gritos

porque serán los momentos excelsos

de la amnesia total

aquellos que reinarán en la cordura burocrática

a principios de una década

puede que muchos poetas se declaren en paro general

otros contraigan matrimonio

y algunos se comprometerán a trabajar en la mejor

cadena de comida rápida del mundo transnacional

viernes, enero 15, 2010

Príncipe Muerto



Recorrer las calles como un precipicio desafiante de una estación del Dante en su libro la Divina Comedia. Los cuerpos apilados usados como barricadas entre pandillas desiguales que roban comida. Incendios en las esquinas, sismos del dolor.



Escenarios, imágenes, de la destrucción de un Apocalipsis bíblico. En el Capítulo 9, versículo 2 y 3, dice: “Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como humo de un gran horno; y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo. Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y se les dio poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra.” Profecía de las señales de la tierra, de un país que parece maldito, de un país discriminado por su piel negra, por su piel curtida, por sus galletas de barro, por su vudú sagrado que duele y llora, un país en el filo de lo legalmente correcto, un país vergüenza de la humanidad, un país del dolor que parece eterno.



No hubo el segundo del perdón. Y yo pregunto ¿Dónde esta Dios? ¿Dónde estuvo Dios cuando sometió este pueblo a la barbarie de la esclavitud europea? ¿Dónde estuvo Dios cuando lo subyugó a una dictadura monárquica, caníbal, del terror? ¿Dónde estuvo Dios cuando permitió que el SIDA se inmiscuyera en los cuerpos de hombres y mujeres a través del placer? ¿Dónde estuvo Dios que no dio la paz a sus guerrillas y barricadas? ¿Dónde está Dios sino el Diablo? Es que no está, es que no habla, es que no escucha. No está porque hace mil años renunció a su cargo. Está en vacaciones en un universo paralelo.



En ese universo paralelo, Haití es un paraíso fiscal. Los blancos son los pobres y los negros beben champagne de oro. Y Dios es agricultor. Así las cosas podemos suicidarnos y confiar en el karma que nos llevará a la reencarnación divina del universo B.



Las calles huelen a sangre. Las calles no existen. Sólo caminos de una identidad perdida que se manifiestan como rastros de un mapa, senderos amaranto, trazos de un dibujo infernal. ¿Cuántas veces tendremos que llorar para limpiar las calles?



No existen los poetas ni lo trovadores en Haití, porque el terremoto fue enviado para matarlos. Ya no podemos soñar entonces. Ni siquiera dibujar una ilusión encima del agua que nos permita iniciar la travesía de las confesiones de un niño. En Haití no existen los pintores ni los muralistas, porque sus murallas se han caído. Ya no hay barro para hacer las pinturas, las pigmentaciones de colores, las formas de una escultura, porque el barro es utilizado como la comida diaria. No podemos pensar la nueva geografía.



¿Qué importan los burócratas con sus mediciones sobre la magnitud de la tragedia? No importa cuando nos han matado a Haití hace ya un siempre y un por siempre. No importa cuando recién nos dimos cuenta que existía un país al occidente de la República Dominicana. ¿Por qué? Es más importante Punta Cana para los ignotos, más importante esas playas blancas, tomar ron de desayuno y hacer el amor entre la espuma salada.



Haití es un Príncipe muerto que está siendo acribillado en el suelo helado de las baldosas diplomáticas de la comunidad internacional.



País de mil colores grises, ya no tienes para qué rezar un ángelus al medio día. Los ángeles se escapan del país del príncipe muerto, no responden a las oraciones. Dejan sus alas por si alguien las ve. Pero nadie las alcanza. Mueren de sed tus pueblos a la mitad del camino.



Príncipe muerto, última provincia del imperio, resumidero del capital.

jueves, enero 14, 2010

El Progresismo: Alcances históricos e ideológicos


Hemos escuchado, visto y presenciado en los medios de prensa un debate sobre el término progresista.

Primero que todo, no sólo es un término, sino que un compendio ideológico en la modalidad ecléctica. El progresismo se ha alimentado de ideas que provienen del liberalismo, el socialismo, la socialdemocracia, el socialcristianismo, y ahora, en el siglo XXI de los aportes del altermundismo, el ecologismo y el humanismo.

De este modo que como primera afirmación debemos sostener que el progresismo está en la vereda opuesta del conservadurismo, el corporativismo, el neoliberalismo, y las corrientes nacional populares.

A continuación vendré a explicar esto.

El progresismo viene desde los comienzos de la Revolución Francesa, estipulando a aquellos que estuvieron a favor de las libertades individuales, la solidaridad social, la igualdad y la justicia y el fin de los privilegios.

De esta forma el progresismo fue vinculado ideológicamente al socialismo utópico en el siglo XIX, como asimismo a la lucha de las Revoluciones Liberales de origen social de ese siglo, que buscaba eliminar el Antiguo Régimen, como también las democracias protegidas y circunscritas a las elites empresariales y nobiliarias.

Posteriormente en el Siglo XX la Socialdemocracia Europea abogó por políticas progresistas que apuntaban a aumentar la democracia representativa, profundizar las libertades individuales, vincular la protección a los sindicatos y organizaciones sociales, y crear un Estado de Bienestar que protegiera la vida comunitaria de la acción colectiva. De este modo, el Partido Laborista de Inglaterra fue el insigne representante de las políticas progresistas al comenzar el siglo, en contraposición con el Partido Conservador de ese mismo país, que abogaba por la vida individual, la protección valórica de la familia, el fortalecimiento del sistema de la época y un rol preponderante de una oligarquía.

A correr la historia el neomarxismo de la Escuela de Frankfurt, posibilitó la renovación de las estrategias políticas de los Socialismos y Comunismos, al mismo tiempo que se provocó un progresismo con carácter social y de urgencia. En consecuencia las corrientes socialcristianas en su versión del cristianismo como liberación de las masas ante la opresión, aportó valiosas ideas al Progresismo, como también el valor de los ciudadanos aspiracionales para la construcción de una sociedad meritocrática.

Hoy el Progresismo se ha renovado pero sostiene ante todo las diferencias diametrales con el Neoliberalismo, que defiende la vida individual, la familia como núcleo social, y un Estado disminuido y ejecutivo.

El progresismo hoy apunta a defender las libertades civiles, los derechos económicos, sociales y culturales, la creación de un Estado de Derechos que propenda a una vida comunitaria democrática, como al mismo tiempo el sostenimiento de profundas reformas estructurales que propendan a mayor democracia, autogestión civil, cultura popular y arte con acceso universal. Ha incorporado la lucha también las libertades sexuales, derechos reproductivos, ecologismo, multiculturalidad, derechos de inmigrantes, empresas de trabajadores, asociación civil libre y desburocratizada, etc.

El progresismo, en general, es una posición diametralmente opuesta a la centroderecha en cuanto, primero, se sostiene como eje sostenedor de la sociedad la vida comunitaria. Se cree que la vida comunitaria es mucho más importante que la vida individual. La vida comunitaria crea participación social, crea democracia y esa democracia tiene que, aparte, sostenerse con un Estado que tenga protección social, que otorgue igualdad de oportunidades y un Estado que otorgue iniciativas tanto empresariales como de acción social. Por tanto, los progresistas se la juegan por la recuperación de lo público: es ahí donde se crea un País.

Es por eso que el Progresismo sostiene las ideas de Cultura Comunitaria en los valores de fraternidad, solidaridad y responsabilidad de los ciudadanos, para la creación de redes sociales de construcción de la realidad material y que de esta forma se supere las contradicciones entre el capital hegemónico y las fuerzas del trabajo.

En las fuerzas políticas el progresismo es uno sólo. Es aquel que trabaja políticamente por más democracia, más justicia social, desarrollo humano, una economía solidaria y emprendedora. El mapa está claro. Aquellos que dicen ser progresistas no pueden abogar por centralización, democracia protegida, tutela empresarial, avasallamiento de lo público por lo privado, o la vigilia moral de los conservadores.

miércoles, diciembre 16, 2009

Los Budistas no celebramos la Navidad





La Navidad constituye la celebración principal del Cristianismo, ya que se celebra en esa fecha el nacimiento de Jesús, reformista judío y fundador de la religión cristiana. A su vez, la navidad coincide con la fiesta solsticial que los pueblos paganos de Europa celebraban el paso del otoño al invierno.
Para los budistas, como yo, la Navidad por cierto, no tiene ningún significado.

A comienzos de diciembre, se celebra la Ceremonia de las Luces, que conmemoramos los días en el cual el Lama Yhe Tsongkhapa volvió del Paranirvana para reencarnarse en la emanación de un Buda. Este Lama es fundamental como patriarca del linaje del budismo tibetano Gelugpa. En esta fiesta, iluminamos las puertas de nuestras casas con un sinnúmero de velas, damos ofrendas a la emanación del Lama, y regalamos incienso a quien nos visite.

Diciembre puede darnos el sentido del comienzo de las fiestas de fin de año, que se conmemoran con los Días de las Grandes Plegarias, en el primer mes lunar, febrero, donde conmemoramos el Losar, la Fiesta de Año Nuevo. Ahí damos las gracias por seguir viviendo, nos refugiamos en el Dharma, para pedir por la liberación de todos los seres del sufrimiento y el Samsara, y aunar energías para que el nuevo año, sea abundante, lleno de alegría, de luz, y compasión. En el Losar, los budistas tenemos el mandato de visitar a familiares y amigos, invitando a celebrar con comidas y convites, ya que guardamos la esperanza de la llegada del Buda Maitreya.

Incluso los budistas, en estas fechas, deberíamos negarnos a la noción consumista y de excesiva complacencia de regalos, ya que alimentan el ego, las envidias, y celos.

La Monja Shérab-Wang-Mo, nos dice: “Básicamente, he renunciado al beneficio propio y entrego mi energía al servicio de los demás, lo que se traduce en el despertar de la conciencia a lo auténtico, a la realidad. Todo es muy simple, estando relajada puedo ver, porque generalmente estamos agitados como las aguas y eso nos descubre sólo las apariencias, que no son sino distracciones”.

De ahí, es que en este mes de diciembre, los Budistas debemos alejarnos de la vorágine de las compras, de las falsas apariencias, y de las publicidades confusas. Consideramos que es muy confuso celebrar el nacimiento de un líder religioso, como Jesús, con árboles iluminados, grandes cenas, y con apariencias invernales. En ese caso, nos quedamos con el sentimiento de humildad, recogimiento, celebración de la vida, pero no tanto con quién ya está al lado mío, sino más bien, con todos aquellos seres sintientes, que no tienen con quién pasar esas fechas.

Para muchos Budistas, y me incluyo, Jesús es un Bodhisattva, que no conoció el Dharma, pero que se acercó a él maravillosamente. Por eso, es que si un Budista, toma fines de diciembre, como fechas festivas, lo tendremos que hacer, con la experiencia de la vacuidad: nada existe intrínsicamente, y me trato de unir al universo una vez más.

Yo por mi parte, espero Mayo. El glorioso mes en el cual Maya, dio a luz a Sidharta Gautama, el glorioso mes en el cual alcanzó el Nirvana, su iluminación, y el glorioso mes en el cual Buda murió para desaparecer.

Esta es mi fe, mi sencilla fe.

domingo, octubre 25, 2009

“Soy más terrenal que los terrícolas. No puedo ser espiritual ante las calamidades que yo mismo puedo provocar”



Entrevista a Alberto Cecereu


Por Dorothy Merman


Alberto Cecereu está sereno, tranquilo, pero dentro de su hiperkinesis que el mismo confiesa. Salta de un tema a otro sin cuidado. Puede comenzar hablando de la coyuntura política de Chile, y de otro, como si nada, habla de la teoría cuántica argumentando que todo es un vacío de energías móviles. Cuesta entenderlo en primer momento. Pero sabe salvar con simpatía su “racional locura”, se ríe de sí mismo, y bromea con soltura.

Es parte de la generación más joven de la poesía chilena. A los 19 años publicó su primer libro, un poemario titulado “Noticias sobre la Inmanencia”. El 2006 fue su año de gracia. Fue galardonado con una serie de premios, y el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, le otorgó la Beca a la Creación Literaria, para desarrollar su segundo trabajo, “Los Viajes del Druida”, que aún no publica, según él, “por la apatía de las editoriales de mi país, y sin duda, porque me tienen miedo.” Además, colabora como analista internacional en un importante portal de Política argentina (www.políticargentina.com)

y escribe columnas en otros medios de su país. Vive en una pequeña casa en el barrio residencial de Viña del Mar, lleno de libros, obras de arte, gatos y películas de colección. Comparte su vida con Andrea. Él la define como pragmática, amorosa, cuerda y sensual. Características que lo enamoraron profundamente.

Define su pequeña casa, como un refugio perfecto para escribir, compartir con amigos y amigas y meditar. A pesar de eso, ya quiere emprender en un nuevo lugar donde le de más libertad. “Es necesario abrirse aún más, que tú casa esté conectada con más sensaciones, ojala sea una casa de vidrio y papel”.

Hace algún tiempo decidió alejarse de las lecturas públicas, de las presentaciones de libros, y de la bohemia artística. Nos preguntamos si lo hará para que lo olviden. Se niega a contestar.

¿Qué te inspira?

Me inspira la lucha por la libertad, pero no una libertad común y corriente de ejercer el poder, sino que va más allá. Una libertad que va conectada completamente con tu ejercicio de ser consciente del lugar donde estás, qué eres, de donde vienes, y qué quieres. Obviamente, desecho toda posibilidad de que esta libertad exista realmente, en alguna parte del mundo. No es una cosa de hacer las maletas e irse al centro o al fin del mundo. Va más allá. Todo parte por la mente.

Siempre indagas en el ser humano como un ser desconocido, ¿Qué se pretende con eso?

¡Es que realmente no nos conocemos! Somos seres extraños con nosotros mismos. Estamos ante una sociedad que cada vez se grita más pero se escucha menos.
Es por esto mismo que al escribir me encuentro con porciones distintas del ser humano, que hablan, se manifiestan, y vuelven a ser y estar. Pero se desvanecen cada vez que vuelves a revisitarlos. No nos podemos dar por satisfechos ante nuestra observación del mundo. Nunca llegamos a conocerlo, por eso mismo es que debemos indagar, compenetrar, investigar, con los cinco sentidos, e incluso el sexto y el séptimo sentido.

¿Qué es más fácil: escribir relatos, ensayos o poesía?

Nada. Nada es más fácil ni más difícil. Todo depende de la disposición mental y espiritual de la cual me encuentre.

¿Se define una persona espiritual?

No, soy más terrenal que los terrícolas. No puedo ser espiritual ante las calamidades que yo mismo puedo provocar. Pero sí sé lo que soy: un poeta cuántico.

¿Cree en Dios?

Soy Budista, y el budismo se manifiesta como una religión no teísta. Mi respuesta, políticamente correcta, es decirte que soy No Teísta, como característica. Sin embargo, mis investigaciones meditativas me han dado más preguntas que respuestas. Preguntas que muchas veces, me han hecho dudar de que no exista una fuerza universal ordenadora e infinitamente generosa.
En algo que creo, es que el universo es absolutamente generoso y abundante. Esa abundancia, es el amor universal que se puede transformar en bienes materiales, en energías espirituales, y en creaciones.
No obstante Siddharta el Buda, descubrió algo sorprendente. Todo carece de existencia intrínseca y en realidad el todo es vacuo. Esto es la gran oportunidad de crearnos a nosotros mismos una nueva consciencia, que es tener la convicción que en mí tengo el mundo de las posibilidades infinitas.

¿Esa es la búsqueda que se manifiesta en el trabajo “Los Viajes del Druida”?

Ese personaje aún viaja. Está en la búsqueda de la luz del conocimiento. Es un poco de lo que te decía anteriormente, pero es más simple, más terrenal, más erróneo. Por eso se enamora de doncellas chinas.
Es que se le entiende. Viene de los países del norte atlántico. Todas rubias y pecosas, altas y pechugonas. Mientras que en China, todas bajas, delicadas, sutiles y hermosas. Puedes hacer mil votos de castidad, pero la impresión es magnífica. Una doncella te podía llevar al suicidio.

Ahora tu poesía es una poesía de personajes…

¡Sí! De personajes. Y eso porque le hice caso a mis sueños, a mis fantasías, a mis caudillos del alma. (Se ríe)
Tengo mucha poesía inédita, que he trabajado durante mucho tiempo. “El Magnífico Verano de Donnie Siegel”, retrata las experiencias esquizofrénicas de un coraje enorme para observar el mundo que le rodea. Hay versos desgarradores, de protesta, de gritos, de sollozos.
Por otro lado, “The all stories of little Oswald Denis”, habla sobre un muchacho, ya muerto, que buscó la fama en toda su juventud. Es bisexual, posmoderno, y absolutamente simpático. Es un don nadie que tiene mucho que decir en este momento.

Y usted, ¿Cómo se define?

Pregunta capciosa, (se ríe)
Soy un ser que amó ser siempre surrealista, pero que al ver que todo es realmente patético, es mejor seguir un camino alternativo.
Quizás por eso escribo sobre personajes de ficción, como escribiendo novelas en versos. Quizás buscando el yo perdido. Qué se yo. Todo puede ser un quizás.
Me defino como complejo, multifacético, y rebelde sistémico. Si te fijas no lo digo con mucho amor, sino más bien, enfadado. Trato de verme de lejos.
Mejor pregúntame en diez años más, gracias. (Se ríe)

Sé que hace algún tiempo tomó un Seminario de Guión con Marco Antonio de la Parra, ¿fue sólo para matar el tiempo?

Para nada. Mira, a mi me encanta el Cine, la Televisión. Veo telenovelas, series de televisión, sitcom, cine gringo, del independiente y de la industria, cine europeo, y cine chileno.
Creo que es un arte comercial sumamente atractivo. Y ese curso de Guión para Cine y Televisión que cursé con un maestro de maestros, fue tremendamente útil, para descubrir algo que me encanta, me fascina, y me quita el sueño.
Uno de mis proyectos es hacer un guión de una teleserie juvenil, totalmente estúpida e inservible, y un guión de una película completamente comercial, pero que diga por cielo, mar y tierra, cuan cagados estamos como sociedad.

Siempre en tu discurso hay una crítica social, ¿es parte de tu posición política?

Sí, pero no soy el típico artista antisistémico. Hay cosas del sistema que me fascinan y atraen, y lo digo sin pelos en la lengua. Creo que hay una falta de sinceridad enorme de ciertos artistas que disparan contra el sistema, pero que visten con moda de marca, fuman con cigarros de marca, y buscan ganar dinero por todas las formas posibles para sobrevivir en el sistema. O aquellos que fuman marihuana pensando que sólo ese acto es liberador.
Yo apuesto, porque el arte sea un contradiscurso cultural de resistencia a las energías negativas que provienen del sistema. De esa manera podemos generar una estructura completamente inclusiva, justa y solidaria. No es necesario quemar Roma. Es mejor ponerse a construir una nueva Roma a partir de lo que queda.


¿Qué opinión le merece la sociedad literaria?

Es una fauna de personajes egocéntricos e hipócritas. Hay mediocres que abundan, y algunos de selección que merecen mis aplausos. Pero es un ambiente sumamente cruel. A mi me han criticado por ser muy joven y escribir mucho. Que se vayan a freír monos al África, porque yo no dejaré de escribir. Esas discusiones, esas reivindicaciones de algunos, me parecen patéticas, y una señal más de la mediocridad de algunos chilenos. Aplaudo a Isabel Allende, que tiene obras bellísimas, por haberse quedado en Estados Unidos, ante la pasmosa reacción de la sociedad literaria de rechazarla y rechazarla una vez más. ¡Ah! Y que sea millonaria por su escritura, me parece aún más de maravilloso.

¿En los últimos años en Chile la política cultural del Estado se ha desarrollado de forma gigantesca con respecto a años períodos anteriores? ¿Cómo escritor que diría al respecto?

En realidad hemos avanzado a pasos de gigantes de la mano del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Los programas culturales que van en el sentido de desarrollar la cultura a los sectores marginados de la sociedad, con vulnerabilidad socioeconómica, y excluidos del “mercado cultural”, han dado resultados sorprendentes. El Programa Creando Chile en mi Barrio, Okupa, y Chile+Cultura, son ejemplos de esto. Estos programas deben crecer, consolidarse, y ampliarse. Soy de la opinión que un Ministerio de la Cultura está para garantizar el acceso, disfrute y desarrollo de las artes en todos los pueblos de un país, más que ser una bolsa de dinero para los artistas. Creo que hay que ser justo, equitativo y equilibrado en estos temas.
No obstante me la juego que el Consejo incorpore aún más a los artistas, escritores, creadores y pensadores en la asesoría y consultoría de las políticas públicas, con un perfeccionamiento profesional de administradores de la burocracia. En esto, hoy el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes ha fallado.

¿Qué autores le generan un movimiento telúrico de formación literaria?

En poesía, siempre y siempre, Hugo Mujica, Alejandra Pizarnik, Pablo de Rokha, Rodrigo Lira, T.S. Eliot… Y mi amigo Ennio Moltedo.
En narración, aparecen el inolvidable García Márquez, el maravilloso Bolaño, los escritores Tobías Wolf, Douglas Kennedy, y muchos más.
En ensayo a Octavio Paz, Susan Sontag, Carla Cordua, la visión de Tomás Moulian, Grínor Rojo, Joseph Stiglitz, y tantos otros que se me van.

¿A que lugar del mundo se iría a escribir?

A muchos lugares, pero para nombrar a dos objetivos, serían dos: A alguna isla griega, y a un país del centro del África.

¿Cómo se proyecta como artista en el futuro mediano?

Quiero seguir escribiendo poesía y más poesía. Terminar los trabajos que te nombré, y embarcarme en otros proyectos. Tengo en mente, por ejemplo, un libro sobre el Tarot, a pesar que se ha escrito mucho, pero me tendrán que aguantar porque es un arte que cultivo. También quiero explorar aún más los ensayos, la prosa, y los guiones algo que me fascina pero me deja exhausto.
Por otro lado quiero explorar el arte plástico, la pintura en acrílico, y la fotografía.

lunes, octubre 05, 2009

¿Qué hacemos contigo Michelle?



Michelle Bachelet Jeria, Presidenta de la República de Chile en su período 2006-2010, ha sido una estadista de sorpresas.



Esto, ya que recién asumida su mandato, fueron muchos la que la criticaron por su nueva forma democrática de ejercer el poder, e incluso hubo algunos que aventuraron en el cuestionamiento de si terminaba su mandato. No obstante, hoy, se alza con más del 72% de aprobación popular, además como reconocida líder latinoamericana, y fundadora de un sistema de protección social inigualable en su país.



Pero, todo tiene su fin. En pocos meses, Bachelet, pasará a ser una ciudadana más de Chile. Entonces, ¿qué hacemos con ella?



A mi juicio su labor fundamental es que ha sido una líder en la construcción de la paz de las naciones suramericanas, al fundar la UNASUR, ser su primera Presidenta, ser mediadora de paz en Bolivia, Venezuela y Colombia, como también colaborar en las crisis de Haití y Guatemala. Por otro lado ha dado un paso decisivo en un nuevo trato diplomático con Bolivia y Cuba. Además, ser portavoz progresista en el concierto mundial de la crítica al sistema neoliberal fracasado, y promotora de políticas públicas mundiales que cooperen en la lucha contra el cambio climático, como también promotora de la igualdad de género.



Es indudable que formará parte del panteón concertacionista de Presidentes, y lo más probable es que ahí estarán sus colaboradores en pocos meses, empeñados en sentar las bases de una fundación o think thank que continué con el pensamiento político de Bachelet. Saldrán libros, reportajes y ensayos sobre el tema.




No faltarán las maquinarias políticas que la postularán como supuesta candidata a Senadora de la República, asunto que sinceramente, le quedará pequeño, ya que entratará a la cosa pública de las discusiones mezquinas de partidos y bancadas.



U otros, que sencillamente, aprovecharan su capital popular, para repostularla como candidata presidencial. Esta posibilidad la puede desgastar en las rencillas internas de su propia coalición, desechando su legado de gobierno.



¿Qué hacemos contigo Michelle?



Quizás, Michelle, debes ser parte de los líderes internacionales del concierto mundial para colocar en debate grandes temas, que han sido excluidos: las mujeres, los niños y los jóvenes, la fundación de una nueva economía solidaria, la hermandad latinoamericana, el hacerse cargo de la problemática ecológica. En definitiva que seas parte de la voz de los del Sur, de nosotros, de quienes luchamos día a día para hacer de nuestros países, nichos de progreso y riqueza, hábitat de solidaridad y justicia, nichos de emprendimiento e imaginación, de la paz mundial y la conversación global.



Sigo creyendo en tí, Michelle, creo que aún puedes hacer grandes cosas por Chile y el Mundo.




¿Transición a una nueva democracia?



Hace algunos días, murió Edgardo Boeninger, uno de esos hombres que un país produce cada ciertos tiempos: templado, académico, pensador, convocante e influyente, y sobre todo irremplazable. Edgardo, fue uno de los fundadores ideológicos de la Concertación, pero por sobre todo, de los lemas de los principios de los noventa: transar, consensuar para lograr los pasos necesarios de la transformación social sin arriesgar la anhelada estabilidad nacional.





Extremadamente sincero, ha sido uno de los pocos que ha dicho que la política es competencia por el poder, pero que esa competencia puede generar una búsqueda del bien común. La muerte de Edgardo Boeninger, es la señal clara de lo que ha sucedido en Chile durante el año 2009. La conflictividad política ha aumentado a niveles nunca vistos, la disrupción es parte de una tónica, y las reestructuraciones partidarias y sociales son señales claras de que a pesar que la transición del autoritarismo a la democracia ya es texto para la historia, ahora ad puertas de los doscientos años republicanos, estamos en la transición hacia una nueva democracia.





Y esto no es ninguna falacia al azar.





La derecha chilena, hoy, aunque sigue con resabios autoritarios, ha puesto como eje de campaña social una inscripción masiva de los jóvenes a los registros electorales, al mismo tiempo que ha incorporado a sectores políticos de centro liberal, cuando no descartan subir impuestos a las empresas para financiar el programa social de la derecha.





La Concertación, el tradicional pacto de socialistas, democristianos, radicales, ha ido más allá al incorporar en su pacto parlamentario al Partido Comunista, como una forma de ampliar su base sociopolítica, romper con la exclusión del sistema, y de una forma decisiva en avanzar en transformaciones sociales que han ido esperando por el consenso de los noventa. No por nada, estos proponen una nueva constitución política, protección social profunda, y economía verde regulada por el Estado. Sin embargo, ya no estamos en un “bipartidismo” heredado de la transición de Boeninger. Con la muerte de él, entramos en un escenario donde hay diversos sectores, representantes y nuevos actores políticos.





Se ha conformado la coalición de la Nueva Mayoría que congrega a humanistas, ecologistas, e independientes de centro progresista e izquierda, una voz interesante de escuchar ya que se congregan para postular nuevas formas de entender la democracia y la economía. En ellos hay poco pasado, es decir pocas nostalgias de lo que sucedió, sino que más bien hay miradas de futuro con apuestas que pretenden ser serias. Y por lo mismo vienen a competir con fuerza a la voces de la izquierda, la concertación, y de paso, a la derecha, que ya no es monopólica de las voces de cambio y renovación.





Por otro lado nace además el pacto del Movimiento amplio social, partido de izquierda renovada con inspiración bolivariana y con fuertes contactos con el MAS boliviano, y el gobierno de Hugo Chávez, aliada con el PRI, los regionalistas con discurso nacional populistas, y que prometen de esta forma quedarse en el debate público para ganar cuotas de poder con influencia social.





A comienzos del gobierno de Bachelet, muchos no imaginaban que el abanico político se iba a abrir tanto, y que al mismo tiempo, los discursos políticos se iban a enriquecer dentro de un ánimo confrontacional de debate público. Estas señales son claras de una nueva transición que estamos viviendo. Son pocas las cosas que quedan sacrosantas, sino más bien, ahora, la elite política, cada vez menos paralizada, está dispuesta a discutir, debatir, para competir por las cuotas de poder que realizan la ecuación de las transformaciones sociales.





No obstante a todo esto, es bueno recordar a Boeninger. La conflictividad política no puede olvidarnos que debemos poseer una actitud templada ante los avances sociales, como también que las transformaciones sociales van de la mano de una sociedad que desea la transformación más que la necesita. Si pensamos que todos necesitan lo que yo pienso, o nosotros pensamos, podemos caer fácilmente en el autoritarismo ideológico. Por eso siempre es necesario el consenso, para generar cuotas de entendimiento democrático de avance, más que banderas de lucha infranqueables. Si hacemos esto último el Estado se agota, y la sociedad se desfragmenta en la disolución de las libertades.





La pregunta que siempre nos queda, y que también debemos debatir: ¿el consenso tiene un límite? Hagámonos esa consulta para provocar el fin o la consecuencia de las libertades de la tolerancia.



viernes, julio 17, 2009

Cuestión de Viejos

La problemática sucedida en Honduras, es de larga data. Será mi educación como historiador la que me provoca escribir de esta manera, y parafraseando a Pierre Nora, “el hecho está allí, patente, contundente”, cuando vemos de qué manera se configuró en Honduras, esta crisis que no es para nada de sorprendente, ni tampoco repentina.

El hecho no es el golpe de estado en sí que sucedió en el medio de una profunda agitación política, una cuestionada gestión ejecutiva del Presidente, y en una población polarizada y fragmentada, sino más bien, en una estructura de relaciones de poder que van más allá, o por decirlo de mejor forma, el hecho real es que la matriz sociopolítica que demuestra el juego de las estructuras de las relaciones materiales de los diferentes actores sociopolíticos, la que está quebrada desde ya un lustro.

La cuestión de Honduras, es una cuestión de viejos. Un choque de dos gallos de pelea, de dos formas de ver el mundo, pero desde el prisma de la elite aristócrata centroamericana, y de ninguna forma una demostración de dos polos reales de democracia social manifestados, sino todo lo contrario, dos formas de dominación del pueblo hondureño.

Todo este desorden republicano del cual somos tan visitantes como protagonistas, viene a la par de cuando José Cecilio del Valle redactó la declaración de independencia en 1821, y vendrán después de esto una serie de rencillas militares - vergonzosas por lo demás – como las sufridas por Dionisio de Herrera en 1827, donde estaban enfrentados unionistas y separatistas; o por ejemplo, a comienzos del siglo XX, cuando la estadounidense United Fruit Company apoyaba a nacionalistas, y la centroamericana Cuyamel a los liberales. Una serie de errores que no honran en ningún momento a una revolución independentista que buscara construir una verdadero país, sino que más bien, configurar un aparato del estado más o menos servil a cierto grupo de la elite de turno, todos parientes de una sola clase social.

Manuel Zelaya Rosales, miembro del Partido Liberal, originario de una acomodada familia terrateniente, sucedió al nacionalista y empresario Ricardo Maduro, con la finalidad de sacar al país delante de un pobre crecimiento humano, a través del acceso de petróleo a menor valor, acercándose de esta forma a Venezuela, sin embargo fue un coqueto diplomático con el gobierno de George Bush, en varios aspectos, para favorecer la entrega de visas. Su variopinta posición ideológica, vaciló siempre entre el neoliberalismo, la economía de mercado, las posiciones norteamericanas, y de forma sorpresiva hacia el socialismo bolivariano, que proclamó a finales del 2007.

Es casi obvia que su mismo partido, llamara al pronunciamiento violento de las Fuerzas Armadas, y la desobediencia total de los poderes del estado, a un presidente que traicionara sus posiciones de la elite hondureña. No es de sorprenderse, a pesar que ciertos periodistas lo hagan, si analizáramos a cada uno de estos personajes, tanto que Micheletti hubiese quedado con cola larga al ser derrotado en las primarias presidenciales del Partido Liberal. Los del Golpe de Estado son reaccionarios a las reacciones ambiguas de Zelaya. Reaccionarios versus reaccionarios que chocan en torno a la chimenea del palacio de la elite hondureña, con un vaso de coñac, un puro en la mano, y con pasajes a los centros de poder mundial.

Mientras tanto, la Organización de Estados Americanos, demuestra no la incapacidad de su cómodo Secretario General, sino de la incompetencia de las delegaciones diplomáticas de los países, únicos para hacer las presiones reales, más que una mera carta de declaración de buenas intenciones, que sin ninguna duda, no mueve ni un solo pelo de Micheletti y sus gorilas.

Hay que ser crudos en estas ocasiones. Crudo como un militar. Zelaya no tiene ningún poder real en este momento, más que llegar en un avión y ser apresado por delitos que la dictadura le imputa. Los únicos que tienen poder real en estos momentos, no es Insulza en su auto lujoso en su casa segura de Washington, sino que los países en decir basta de una vez por todas, o sino, lo que sucederá, es que una vez más en la historia de América Latina, se permitirá que las declaraciones violentas de facto, sean posibles en estos países.

Pasos contra el hambre mundial


En la Cumbre de los 8 países más industrializados del mundo, más una serie de naciones incipientes y pujantes del orbe, como China e India, se han reunido en la casa Italiana, recibidos por el polémico Silvio Berlusconi, en medio de una serie de entramados y conflictos sociopolíticos que golpean en gran medida a nuestro planeta: la inestabilidad en Centroamérica, la masacre indígena en Perú, el incierto panorama político argentino, la crisis indígena en China, y la sospecha permanente de la pandemia gripal. Sin embargo, los industriales políticos del mundo, pareciera que hicieran un alto, para referirse de qué manera fortalecen el poder económico y político del G8 en esta crisis mundial que no pareciera golpear tan fuerte, sino es a los bolsones poblacionales que tienen todos algo en común en cualquier parte del mundo. Son socialmente vulnerables, sufren hambre, y están dentro de un sistema de explotación del trabajo.

La condición de pobres, se ha agravado en las últimas décadas en nuestro planeta. Hay más pobres, y los que lo son, están siéndolo con características disímiles. En algunos países podemos observar que pobres poseen acceso a tecnología a través del crédito tóxico, pero están dentro de un sistema ocioso de un trabajo precario e informal. En otros países, los pobres no tienen acceso al mundo globalizado y tecnológico, pero están dentro de un tejido social identificado en clase social y fuertemente diferenciada.

Hoy, no podríamos hablar del pobre, sino que de los pobres, como distintas vertientes de una misma clase internacional de condiciones materiales de las cuales están insertos.

Por otro lado, en el mundo la desigualdad se ha agravado. Las diferencias de poder adquisitivo se han aumentado en su brecha de separación, y los ricos, cada vez son menos, mientras que ganan aún más, expulsando a un extremo a las capas medias, que sobreviven con el crédito bancario como forma de vida.

El hambre es un problema global en un sentido crítico. El hambre y la desnutrición incuba gente pobre, inadaptada, y con características de menor explotación neuronal en un ambiente más o menos igualitario. Por otro lado, un joven mal alimentado en el transcurso de su vida, será menos emprendedor, menos trabajador. Aunque suene básico, es así de simple la ecuación que les presento. Más hambre, es más pobreza a largo plazo.

La pobreza estructural de la cual es afectada la orbe, se produce por una serie de factores económicos y políticos de base, pero lo que sostengo, que la columna fundamental que construye sociedades precarias, es la pervivencia de un hambre que se vuelve patología social.

En el mundo hay 824 millones de personas desnutridas, mientras que en América Latina hay 51 millones de de hambrientos. Si esto sigue así, las sociedades no podrán insertarse dentro de la sociedad global, y si nos posicionamos dentro de un discurso alterglobal, un país sumido en el hambre, jamás podrá plantear una alternativa económica ante los sistemas hegemónicos.

África, no existe políticamente – es decir, dentro de los diálogos de negociación internacional – porque, además de poseer una inestabilidad enfermiza de los sistemas políticos, estos, no poseen un sistema de saneamiento eficaz, y el hambre ha mermado de forma horrible a más del 50% de la población total.

Así como el hambre provoca un retardo en el crecimiento cerebral de un niño, es consustancial y lógico que provocará un daño en el crecimiento del desarrollo económico de los nodos productivos en torno a las competencias globales.

Es por esto mismo, es que es fundamental, que en la agenda internacional, la problemática del hambre dentro de las conversaciones de potencias y puntos de encuentro, sea uno de los factores fundamentales de congregación, viendo esto mismo, como la solución a un problema más congénito que es la pobreza. De ahí, paralelamente que las grandes potencias avanzan en torno a generar estructuras económicas que posibiliten una mejor seguridad alimentaria – como las anunciadas esta semana, en torno a financiar con 12 mil millones de dólares – es fundamental, aumentar la cohesión social de los grupos civiles que posibiliten generar mecanismos de empoderamiento de las tierras y las cadenas productivas de los alimentos, dentro de lenguaje de la soberanía alimentaria, ya que obligamos a todos, a encargarse del tema en el medio de la cooperación.

El costo para erradicar el hambre es de 30 mil millones de dólares por diez años, valor bastante más importante que los anunciados por las naciones industriales – y que aceptaron la proposición de Obama con sospechosa evasión – pero bastante menor al rescate a la banca privada y el costo de la Guerra.

Se juega el futuro, y lo que terriblemente me convence, es que no hay suficiente voluntad de solucionar los problemas reales del mundo.


Santiago, 2008